Las empresas deben ser proactivas y no reactivas a las amenazas cibernéticas en 2024

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  • Mediante el uso de inteligencia de amenazas completa y contextual, impulsados por capacidades avanzadas de IA, podemos identificar las tendencias que probablemente afectarán a las empresas.

Durante el último año, hemos sido testigos de la evolución de las motivaciones de los ciberdelincuentes a medida que colaboran y ofrecen sus habilidades por encargo, con el objetivo de causar trastornos financieros y caos social. A medida que los ciberdelincuentes emplean agresivamente la Inteligencia Artificial, ganan más eficiencia y precisión en sus ataques, lo que lo convierte en un desafío dinámico que requiere estrategias de ciberseguridad proactivas y adaptativas. En otras palabras, es necesario anticiparse a la adaptación en el contexto cibernético para 2024.

Hoy, la ciberseguridad es una función crítica para el negocio. A medida que la guerra cibernética se extiende por las geografías globales, el aumento de la actividad maliciosa ha llevado a una mayor cooperación internacional entre gobiernos y proveedores de ciberseguridad para combatir tales amenazas. Con la ayuda de la IA y otras tecnologías avanzadas, los defensores cibernéticos están mejorando en su oficio.

Ahora nos enfrentamos a tácticas más sofisticadas, impulsadas por tecnologías perfeccionadas, objetivos más amplios y mayores riesgos. Para adelantarse a los hackers, las empresas deben pasar de medidas de ciberseguridad reactivas a proactivas. Un punto fundamental del cambio de actitud es la necesidad de que las empresas cuenten con inteligencia externa e interna sobre ciber amenazas que sea relevante y dentro del contexto de la especificidad de cada empresa, considerando factores como superficie de ataque y efectividad de los sistemas, y procesos de ciberseguridad.

En el ámbito de la ciberseguridad, es imposible predecir lo que sucederá de la noche a la mañana. Mediante el uso de inteligencia de amenazas completa y contextual, impulsados por capacidades avanzadas de IA, podemos identificar las tendencias que probablemente afectarán a las empresas. Es inevitable que los ciberdelincuentes encuentren formas de trabajar mejor, más rápido y de forma más inteligente. Sin embargo, los ciber defensores también deben contar con procesos y sistemas que anticipen y den tiempo a la adaptación. Aquí hay cuatro tendencias principales en Inteligencia Artificial, basadas en varios estudios de mercado: 

Tendencia 1

La IA evolucionará para ser más accesible a medida que los proveedores de ciberseguridad continúen abordando confiabilidad, diversidad y privacidad de los datos. De ChatGPT en noviembre de 2022, el principal tema de conversación sobre ciberseguridad ha sido la IA. Con un enfoque en las herramientas de Inteligencia Artificial y la introducción de versiones empresariales, el uso de estas soluciones aumentará significativamente en 2024.

Tendencia 2

Los piratas informáticos utilizarán la IA como una herramienta para ataques precisos, efectivos y destacados. Los delincuentes utilizarán la Inteligencia Artificial generativa para automatizar ciberataques a gran escala, crear correos electrónicos maliciosos con contenido mucho más estructurado, específico para sus objetivos.

Tendencia 3

Rendición de cuentas: Existe una tendencia a responsabilizar a los ejecutivos y a las juntas directivas por prevención y proactividad. Las empresas deberán demostrar la priorización de vulnerabilidades y práctica de la gestión de riesgos cibernéticos. La actualización NIST CSF 2.0 demuestra esta predicción, con la inclusión y el énfasis de la gobernanza en los riesgos cibernéticos.

Tendencia 4

Amenazas geopolíticas: Estas cuestiones ampliarán las motivaciones de los atacantes más allá de las ganancias financieras, lo que dará lugar a un conjunto creciente de objetivos, vectores de ataque y nuevas estrategias. De esta forma, la proactividad de la ciberseguridad con el uso de CTI –Cyber Threat Intelligence- cobra importancia.

Estas cuatro tendencias muestran claramente que las empresas deberían invertir en IA, centrándose en su proactividad, identificando nuevas vulnerabilidades, basándose en las estrategias de los hackers. El CTI es un programa amplio y holístico para anticipar las formas de ataques, incluyendo el Estado Final Deseado del agresor, sus intenciones reales, en función del perfil del hacker. Con este programa estructurado, las empresas podrán ser objetivamente más efectivas y asertivas en la implementación de medidas, procesos y sistemas de ciberseguridad.

YDRAY Antonio Celso

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